Los comienzos

El Albergue Covadonga comienza su andadura el 4 de enero de 1988, como respuesta de la sociedad civil a la realidad de exclusión social y residencial en Gijón. Sus fundadores, la Hermana Covadonga Donate, religiosa de las Siervas de los pobres, el jesuita Francisco Herrero y el seglar Tomás Marcos ponen en marcha esta iniciativa con el apoyo del Ayuntamiento de Gijón, entonces presidido por José Manuel Palacio.

La primera sede se ubicó en el antiguo matadero municipal situado en el barrio del Natahoyo, en un edificio cedido por el Ayuntamiento y compartido, ya entonces, con Proyecto Hombre.